Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Película): la memoria del corazón.

cristiancaicedo

Una de las mejores películas del siglo XXI.

¿Una película protagonizada por Jim Carrey y Kate Winslet? ¿No se les hace una dupla un tanto extraña, al menos en la previa? Eso fue lo que pensé la primera vez que supe de esta película, hará unos cinco o seis años. La vi entonces y me gustó muchísimo, razón por la cual volví a verla recientemente con la intención de compartirla por acá. Esta película obtuvo el Óscar al mejor guion original (ya verán por qué) y Kate Winslet fue nominada a mejor actriz por su papel como Clementine. Además, un dato no menor: la BBC la incluyó en el sexto lugar de Las 100 mejores películas del siglo XXI. ¿Qué tiene este film? Lo veremos a continuación.

El título original Eternal Sunshine of the Spotless Mind, fue cambiado a ¡Olvídate de mí! para España y Eterno resplandor de una mente sin recuerdos para Latinoamérica; la primera traducción es libre pero de alguna manera capta la esencia de la trama; la segunda es un poco más cercana al nombre original pero es inexacta. La traducción más ajustada sería algo así como Eterno resplandor de la mente inmaculada y la frase proviene de un poema de Alexander Pope (Eloisa to Abelard) que uno de los personajes recita en la cinta. Se trata de una película de drama, romance, thriller psicológico y sobre todo de ciencia ficción, cuyo núcleo es más o menos el siguiente: la historia inicia con Joel (Jim Carrey) que decide repentinamente subirse a un tren a Montauk y faltar al trabajo. Joel no es impulsivo normalmente, pero se deja llevar. En ese tren conoce a Clementine (Kate Winslet), una chica peculiar, con el cabello azul y una desenvoltura opuesta a la timidez de Joel. No podrían ser más distintos y sin embargo, se conocen, comienzan a salir y se enamoran.

Pero como en la mayoría de estas películas, como en la vida misma, de pronto todo ha acabado y vemos a Joel contar a unos amigos que su ahora ex novia ni siquiera lo reconoció cuando se topó con él. Dolido por el desplante de Clementine, Joel descubre que la razón por la cual ella no lo reconoció fue porque él ya no existe para ella: lo borró de su memoria. Ardido, triste y confundido, Joel se pone en contacto con el creador del proceso, el Dr. Howard Mierzwiak (Tom Wilkinson), para que borre a Clementine de su memoria y así pagarle con la misma moneda. El proceso es complejo (aquí entra la ciencia ficción) y requiere una serie de pasos que permiten borrar de la mente todos y cada uno de los recuerdos asociados a una persona, de tal forma que al final es como si no la hubiera conocido. Los empleados del Dr. Mierzwiak, Mary (Kirsten Dunst), Stan (Mark Ruffalo) y Patrick (Elijah Wood) se encargan de la llevar a cabo el proceso. Sin embargo, lo que debía ser rutinario y aburrido, comienza a torcerse cuando Joel, inconsciente, comienza a repasar sus recuerdos y a aferrarse a su amor por Clementine. Desea detener el proceso, pero ellos no pueden oírlo, así que desde lo más profundo de su cerebro, intentará a toda costa, conservar el recuerdo de su amada para buscarla al despertar.

Visto así, parece una historia un tanto rebuscada, poco atractiva para los espectadores, pero funciona gracias a varios aciertos. El primero de ellos es su narrativa no lineal. La historia se nos va contando en desorden, primero el final, luego al medio, luego al inicio y luego se va mezclando con lo que ocurre dentro de la mente de Joel, componiendo un desafío para quien ve la película y debe reordenar las piezas, ¿qué es real? ¿qué no lo es? ¿qué ocurrió en verdad? Sin embargo, no es tan difícil de seguir como Mulholland Drive, ya que el montaje está hecho de forma tal que los indicios son suficientes para mostrarnos el hilo argumental.

Otro de los aciertos de la película es la forma en que combina elementos de thriller psicológico con elementos románticos y el tratamiento que da a sus dos temas centrales: la memoria y el amor. ¿Qué amante herido, en medio de su despecho, no ha deseado borrar de su vida a aquel que lo amó? Si fuese posible ¿haríamos lo que hizo Clementine? ¿o nos arrepentiríamos como Joel? Una de mis partes favoritas es cuando, después de haberse olvidado, el impulso, algo dentro de ellos les hace volver a encontrarse y surge una chispa de nuevo. La forma en que la película va realizando un análisis psicológico de los recuerdos, los anclajes emocionales y esos momentos (pocos) que definen toda una existencia, es materia para un estudio mucho más profundo que puede abarcar más: proyecciones, el subconsciente, traumas, etc. Amantes del cine y de la psicología disfrutarán por igual esta película y su impecable guión.

Y por supuesto, el otro acierto importante fue el reparto. Jim Carrey, Kate Winslet, Kirsten Dunst, Mark Ruffalo, Elijah Wood y Tom Wilkinson, son los personajes más destacados y configuran un mini universo de esa sociedad en la que eliminar los recuerdos no es sólo posible sino también bastante frecuente. Hay que destacar la labor de Jim Carrey en un papel más dramático de lo que acostumbró en sus inicios y a una Kate Winslet super diferente a sus papeles en Titanic o The Reader. Verla en un jersey naranja, con el cabello naranja, azul, rojo y la personalidad de una joven dañada, herida e impulsiva, es algo perturbador, en un buen sentido. Por el guión, el montaje, lo original de la historia, la mezcla de géneros (drama, romance, thriller, ciencia ficción) y la forma en que fueron ensamblados todos estos elementos, considero Eternal Sunshine of the Spotless Mind como una película de 8/10 puntos y una de esas películas de culto que vale la pena ver si se aprecia el buen cine, además de ser una historia de amor diferente.

Reseñado por @cristiancaicedo



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